jueves, 20 de marzo de 2014

martes, 18 de marzo de 2014




LA CIUDAD QUE GUARDAMOS
                 Maracay respira hoy a la sombra de los malausenas y villanuevas  que se levantaron sobre el horizonte de tejas y polvo de las primeras décadas del siglo XX . Para entonces, vivió con  Gómez en los ojos, transitando por las calles que más adelante harían el frente de las moles de cemento, buscando expandirse más allá de las empalizadas  de la calle Junín. Para finales de los veinte y principio de los treinta comenzó la tarea de la modernidad que años más tarde se continuaría para darle a Maracay el nuevo rostro que hoy presenta El Hotel Jardín , El Teatro de la Opera de Maracay, La Clínica Maracay La Plaza de toros, el viejo Hospital Militar el Ateneo de Maracay,  entre otras obras, nos invitan al recorrido  por sus áreas que nos presenta en esta página Prada banco de imágenes de Aragua que tras una ardua y paciente labor se convierte en visor, en guía para ayudarnos en la visita a esa Maracay que todos aspiramos conservar más allá del siglo XXI  y presentarla a través de las nuevas tecnologías de soporte de la comunicación .
         Ya es la hora de la salida dominical aunque sea lunes o miércoles; hora de sentarnos de paseo visual por nuestra ciudad. Hora de conversar con Augusto Padrón a las afueras del edificio de Malariología  o con Manuelito Peñaloza en la puerta del ateneo o con Félix Guzmán en la plaza Girardot mientras las palomas anidan en los techos de la catedral tanta veces besada por María de San José . Ellos están allí en su esencia.  Quitan el polvo del olvido sobre la cal
                 Esta página nos trae su herencia. ¡ Vamos pues!. Vístase de teclas y cursores. Tome su mouse de la mano y salga a caminar por el Patrimonio Cultural Edificado de Maracay. ¡AH! No olvide saludar a Japa-Japa y a Pacheco porque ellos vigilan la comarca.
                                                                                                                            Wilson Prada